¿Está pensando en instalar una bomba de calor? Un especialista explica cuál es el mejor momento para hacerlo
admin2026-07-23T08:53:45+00:00La crisis energética y el aumento de los precios han llevado a muchas personas a buscar soluciones de calefacción más eficientes y económicas. Mindaugas Beniušis, responsable del Departamento de Calefacción y Aire Acondicionado de Baltic Refrigeration Group, empresa especializada en soluciones de climatización para edificios, asegura que una bomba de calor aire-agua correctamente dimensionada siempre es una excelente inversión para una vivienda con una alta eficiencia energética. Por ello, quienes estén pensando en renovar su sistema de calefacción, deberían hacerlo ahora.
Lo primero es garantizar un buen aislamiento de la vivienda
El aumento del precio del gas ha llevado incluso a quienes llevaban años posponiendo la renovación de su sistema de calefacción a plantearse este cambio. Aunque existen numerosas alternativas, elegir la más adecuada no siempre es sencillo sin el asesoramiento de un especialista.
Según M. Beniušis, uno de los errores más habituales es pensar que basta con renovar el sistema de calefacción sin mejorar el estado de la vivienda. Si el edificio presenta un aislamiento deficiente, la inversión en un nuevo sistema puede no resultar rentable, ya que el calor seguirá perdiéndose a través de ventanas, paredes y puertas.
«Lo primero que debe preguntarse es qué quiere calentar: ¿su vivienda o el exterior? Si la casa es antigua y tiene un mal aislamiento, independientemente del sistema de calefacción que elija, ya sea gas o una moderna bomba de calor aire-agua, las facturas seguirán siendo elevadas. Por eso, si va a renovar el sistema de calefacción en una vivienda ya existente, la rehabilitación energética del edificio debe ser una de sus principales prioridades», afirma el especialista.
Según M. Beniušis, evaluar la eficiencia energética del edificio es uno de los aspectos más importantes antes de renovar el sistema de calefacción. La eficiencia energética de los edificios se clasifica en nueve categorías, desde la A++, la más eficiente, hasta la G, la menos eficiente.
Las bombas de calor aire-agua funcionan de manera muy eficiente no solo en viviendas con clasificación A++, sino también en edificios con clasificación B, un nivel que normalmente puede alcanzarse tras una rehabilitación energética de calidad.
Las pérdidas de calor del edificio determinan la demanda térmica de la vivienda y, en consecuencia, la potencia que debe tener la bomba de calor. Si la eficiencia energética no se evalúa correctamente, existe el riesgo de elegir un equipo con una potencia insuficiente, incapaz de cubrir las necesidades de calefacción, o uno sobredimensionado, que funcionará de manera menos eficiente y consumirá más energía. En ambos casos, la inversión será menos rentable.
Cuando la vivienda está bien aislada, sin puentes térmicos y con una alta eficiencia energética, alcanza la temperatura deseada en menos tiempo. Esto ofrece una doble ventaja: se necesita una bomba de calor de menor potencia y los costes de calefacción se reducen considerablemente.
Reduce el consumo eléctrico
Para quienes desean ahorrar aún más, el especialista recomienda combinar la bomba de calor con una instalación fotovoltaica.
«La bomba de calor funciona con electricidad, por lo que una instalación solar permite compensar gran parte de ese consumo. Esta solución reduce de forma significativa las facturas tanto en invierno como en verano, cuando la energía generada puede utilizarse para la producción de agua caliente sanitaria», explica el representante de Baltic Refrigeration Group.
El consumo eléctrico también puede optimizarse mediante funciones inteligentes y tecnologías avanzadas de control, como la regulación automática según la curva de temperatura exterior o la instalación de termostatos ambientales, que garantizan un funcionamiento estable y eficiente de la bomba de calor.
Uno de los modelos más demandados por los clientes de Baltic Refrigeration Group es la serie NØRDIS Optimus Pro Split. Estas bombas de calor aire-agua están diseñadas para la calefacción de espacios y la producción de agua caliente sanitaria utilizando la energía térmica del aire exterior. Proporcionan calefacción durante el invierno y agua caliente durante todo el año.
La serie NØRDIS Optimus Pro Split incorpora tecnología de corriente continua (DC), que optimiza el funcionamiento del sistema para ofrecer el máximo confort con un consumo mínimo de electricidad, incluso cuando la temperatura exterior desciende hasta los -25 °C.
Además, estas bombas de calor son compatibles con sistemas de calefacción por suelo radiante, radiadores, ventiloconvectores y acumuladores de agua caliente sanitaria, lo que permite modernizar la instalación sin necesidad de sustituir todo el sistema existente.
«En el mercado existen bombas de calor mucho más caras, pero en términos de calidad las bombas de calor NØRDIS no tienen nada que envidiarles y, sin embargo, su precio es considerablemente más competitivo. Tanto los instaladores como los usuarios destacan especialmente su fiabilidad y su funcionamiento silencioso», comenta M. Beniušis.
Elegir una bomba de calor no solo es una decisión económica
Aunque la creciente popularidad de las bombas de calor aire-agua está estrechamente relacionada con el ahorro económico, el especialista destaca que esta no es la única razón por la que cada vez más personas optan por este sistema. La comodidad es una de las ventajas más valoradas, especialmente por quienes antes utilizaban calderas de combustible sólido.
«Antes de la crisis, la leña era relativamente económica, por lo que este sistema de calefacción no suponía un gran gasto. Sin embargo, ¿quién quiere dedicar tiempo a alimentar constantemente una caldera cuando puede disfrutar de una vivienda cálida sin esfuerzo? Esa es una de las grandes ventajas: no es usted quien trabaja para el sistema de calefacción, sino que el sistema trabaja para usted. Puede olvidarse de limpiar la sala de calderas, cortar, almacenar y cargar leña o de preocuparse continuamente por mantener el fuego encendido. Una bomba de calor no solo ahorra dinero, sino también tiempo», afirma M. Beniušis.
Frente a la calefacción por gas, las bombas de calor aire-agua destacan por la sencillez de su instalación y por la flexibilidad de las soluciones técnicas que ofrecen.
«Para instalar un sistema de calefacción por gas, primero es necesario disponer de un espacio adecuado, elaborar un proyecto técnico, obtener los permisos correspondientes y realizar diversas mediciones antes de instalar el equipo. Todo este proceso requiere tiempo. Con una bomba de calor es mucho más sencillo. Un asesor o instalador le ayudará a elegir el modelo adecuado y la instalación suele completarse en uno o dos días. Además, conviene pensar en el futuro: si tiene previsto instalar paneles solares, un sistema de calefacción por gas no le permitirá aprovechar al máximo esa inversión», explica el especialista.
M. Beniušis señala que el crecimiento de la demanda de bombas de calor aire-agua ya no se limita a las viviendas unifamiliares. Cada vez más propietarios de edificios comerciales también están renovando sus sistemas de climatización. Esta tendencia ha llevado a Baltic Refrigeration Group a ampliar su catálogo con equipos de mayor potencia.
«Hasta ahora ofrecíamos bombas de calor aire-agua de hasta 16 kW, pero muy pronto incorporaremos sistemas de 30 kW que pueden conectarse en cascada para alcanzar una potencia total de hasta 180 kW. La demanda sigue creciendo y queremos responder a las necesidades del mercado», concluye el especialista.



